Hoy escribo estas lineas solo para ti.
Hoy no relataré ni escribiré nada, pues quiero dejarte este espacio para ti, para tu historia.
Hoy dedico mi espacio para ti.
Hoy dejo que seas tú quien habla y escriba a través de mi boca y mis dedos.
Hoy empieza la historia de tu vida.
jueves, 11 de julio de 2013
miércoles, 3 de julio de 2013
Trágico
-El fuego solo quiere comer.
Fue lo último que dijo Dallas antes de prender la cerilla en la fuga de gas.
jueves, 27 de junio de 2013
Caído del cielo
Era un día como cada mañana. Los aldeanos estaban con las manos metidas en las mangas, hablando de la excesiva disminución del comercio cuando de repente, empezó a tronar. Fue bastante extraño, porque en el cielo no había ni una sola nube...
Pero sí una extraña línea temporal blanca que perturbaba a todo el que lo miraba. Oyeron una risa salida de otro mundo (literalmente) y una cosa con extraña forma empezó a caer de lo alto del cielo. Lo más raro del asunto no era la grieta pixelada. Era la cosa. La cosa que no estaba ni mucho menos hecha con el modelo estándar del Dios Cúbicus.
Y cuando tocó tierra, toda la vida en Cúbica se extinguió.
Para prevenir esto en otros mundos, en las fallas temporales siempre habrá una mano que te escupa un papel que ponga:
Pero sí una extraña línea temporal blanca que perturbaba a todo el que lo miraba. Oyeron una risa salida de otro mundo (literalmente) y una cosa con extraña forma empezó a caer de lo alto del cielo. Lo más raro del asunto no era la grieta pixelada. Era la cosa. La cosa que no estaba ni mucho menos hecha con el modelo estándar del Dios Cúbicus.
Y cuando tocó tierra, toda la vida en Cúbica se extinguió.
Para prevenir esto en otros mundos, en las fallas temporales siempre habrá una mano que te escupa un papel que ponga:
Por favor, no arrojen basuras
jueves, 20 de junio de 2013
No quiero...
Aquí, frente al altar y a punto de dar el sí, recuerdo la primera vez que te vi. Tengo grabadas en la mente las prendas que vestías. Esa camisa negra que contrastaba con lo pálido de tu piel, pero resaltaba el color de tu alma, la que me mostraste con tu limpia y bella sonrisa. Los pantalones vaqueros un poco rotos que me hicieron pensar eras algo rebelde, y no es que no lo fueses, eso fue tal vez lo que más me atrajo, sino que además también te faltaba dinero.
Sigues teniendo una posición económica poco privilegiada, pero la riqueza de tus sentimientos, para cualquiera con la capacidad de apreciarlo, bastaría para ser tres veces lo feliz que es. Yo lo noté, y por eso me entregué a ti sin siquiera saber tu nombre. Por eso abrí mis piernas para recibir tu juventud y dejarte entrar a mi vida, para ver si así dejaba de ser una anciana a los veinte. Por eso me enamoré de ti. Por eso supe que de no vivirla contigo, la vida no tendría sentido.
Aquí, frente al altar y a punto de dar el sí, recuerdo esos amaneceres a tu lado y quisiera cortarme las venas y ahogarme en mi sangre, porque ese hombre de quien pronto seré esposa, no tiene ni la décima parte de tu belleza.
Sigues teniendo una posición económica poco privilegiada, pero la riqueza de tus sentimientos, para cualquiera con la capacidad de apreciarlo, bastaría para ser tres veces lo feliz que es. Yo lo noté, y por eso me entregué a ti sin siquiera saber tu nombre. Por eso abrí mis piernas para recibir tu juventud y dejarte entrar a mi vida, para ver si así dejaba de ser una anciana a los veinte. Por eso me enamoré de ti. Por eso supe que de no vivirla contigo, la vida no tendría sentido.
Aquí, frente al altar y a punto de dar el sí, recuerdo esos amaneceres a tu lado y quisiera cortarme las venas y ahogarme en mi sangre, porque ese hombre de quien pronto seré esposa, no tiene ni la décima parte de tu belleza.
viernes, 14 de junio de 2013
Who am I?
Realmente me he llegado a preguntar muchas veces quién soy. Pero no a nivel de cuál es mi nombre, identidad, persona física viva y existente en un mundo llamado Tierra.
Soy lo que soy, soy lo que los demás ven de mi, soy lo que los demás opinan de mi y lo que yo opino de mi. Soy quien mis padres quieren que sea, soy quien mi jefe quiere que sea, soy quien mis amigos quieren que sea, soy el dueño de mi vida, soy mil y una personas a la vez y nunca dejo de ser yo. Porque ese yo existe en ellos y a la vez existe en mi.
Pero ante tanta vicisitud psicológica quién es el verdadero y autentico YO? Me habré perdido por el camino? Seguiré manteniendo mi personalidad y esencia intacta tras tanto contacto social? Siendo tan camaleonico? Aprendiendo de los demás, adquiriendo una parte de ellos y añadiéndola a mi ser, del mismo modo que ellos se llevan un trozo de mi ser.
Realmente soy Yo? o soy lo que ellos quieren que sea? Soy un Frankenstein mental?
Quién soy?
Quién eres tú? Realmente eres quien crees ser?
Yo hace tiempo que me lo pregunto... y sigo sin hallar la respuesta.
Soy lo que soy, soy lo que los demás ven de mi, soy lo que los demás opinan de mi y lo que yo opino de mi. Soy quien mis padres quieren que sea, soy quien mi jefe quiere que sea, soy quien mis amigos quieren que sea, soy el dueño de mi vida, soy mil y una personas a la vez y nunca dejo de ser yo. Porque ese yo existe en ellos y a la vez existe en mi.
Pero ante tanta vicisitud psicológica quién es el verdadero y autentico YO? Me habré perdido por el camino? Seguiré manteniendo mi personalidad y esencia intacta tras tanto contacto social? Siendo tan camaleonico? Aprendiendo de los demás, adquiriendo una parte de ellos y añadiéndola a mi ser, del mismo modo que ellos se llevan un trozo de mi ser.
Realmente soy Yo? o soy lo que ellos quieren que sea? Soy un Frankenstein mental?
Quién soy?
Quién eres tú? Realmente eres quien crees ser?
Yo hace tiempo que me lo pregunto... y sigo sin hallar la respuesta.
miércoles, 5 de junio de 2013
El señor Tortuga
Érase una vez un señor Tortuga que deseaba salir con una señora Tortuga. Parecía una tarea bastante sencilla, pero el señor Tortuga era muy, muy, muy tímido y siempre que intentaba hablar con la señora Tortuga, sus palabras se atropellaban, se ponía muy nervioso y entonces la señora Tortuga perdía todo interés por él.
Un buen día, se encontró quejándose en voz alta, siendo oído por el señor Conejo. El señor conejo tenía unos bigotes muy largos, un rabo con forma de bola de algodón y era todo gris a exceptuar por una mancha negra en una de sus patas. El señor Conejo le preguntó al señor Tortuga por qué estaba tan triste.
-Oh, señor Conejo. Quisiera pedirle salir a la señora Tortuga. ¡Pero soy, ay, tan tímido que tartamudeo, soy lento y ella pierde todo interés por mí después de dos horas intentando decir algo coherente!
El señor Conejo se quedó pensativo largo rato, haciendo esperar pacientemente al señor Tortuga. Por fin, una idea surco rauda su mente.
-¡Ya lo tengo, señor Tortuga! -dijo el señor Conejo, muy entusiasmado-. En lo profundo del bosque vive una bruja. Ve hasta ella y cuéntale tu problema. Ella sabrá qué hacer contigo.
El señor Tortuga se animó entonces y recorrió el largo y ancho camino que llevaba hasta el corazón del bosque, donde una humilde casita se alzaba entre la maleza.
La bruja, por suerte para el señor Tortuga, se encontraba barriendo las pequeñas escaleras que conducían a su casa y le vio llegar.
-Buenos días, señora bruja -saludó muy cortésmente el señor Tortuga.
-¡Oh! -exclamó la bruja-. Pero, ¿qué tenemos aquí? ¡Una tortuga! ¡Huy! Usted perdone. El señor Tortuga. ¿Qué desea, señor Tortuga?
Y el señor Tortuga, feliz y viendo que sus problemas tocaban a su fin, le contó a la bruja su lío con la señora Tortuga. Entonces, la bruja asintió y dijo:
-Sé exactamente qué voy a hacer contigo.
El señor Tortuga acabó siendo sopa de tortuga, devorado gustosamente por la señora bruja, que se lamía aún los labios mientras echaba la siesta.
¿Moraleja? Nunca te fíes de un conejo que habla.
Un buen día, se encontró quejándose en voz alta, siendo oído por el señor Conejo. El señor conejo tenía unos bigotes muy largos, un rabo con forma de bola de algodón y era todo gris a exceptuar por una mancha negra en una de sus patas. El señor Conejo le preguntó al señor Tortuga por qué estaba tan triste.
-Oh, señor Conejo. Quisiera pedirle salir a la señora Tortuga. ¡Pero soy, ay, tan tímido que tartamudeo, soy lento y ella pierde todo interés por mí después de dos horas intentando decir algo coherente!
El señor Conejo se quedó pensativo largo rato, haciendo esperar pacientemente al señor Tortuga. Por fin, una idea surco rauda su mente.
-¡Ya lo tengo, señor Tortuga! -dijo el señor Conejo, muy entusiasmado-. En lo profundo del bosque vive una bruja. Ve hasta ella y cuéntale tu problema. Ella sabrá qué hacer contigo.
El señor Tortuga se animó entonces y recorrió el largo y ancho camino que llevaba hasta el corazón del bosque, donde una humilde casita se alzaba entre la maleza.
La bruja, por suerte para el señor Tortuga, se encontraba barriendo las pequeñas escaleras que conducían a su casa y le vio llegar.
-Buenos días, señora bruja -saludó muy cortésmente el señor Tortuga.
-¡Oh! -exclamó la bruja-. Pero, ¿qué tenemos aquí? ¡Una tortuga! ¡Huy! Usted perdone. El señor Tortuga. ¿Qué desea, señor Tortuga?
Y el señor Tortuga, feliz y viendo que sus problemas tocaban a su fin, le contó a la bruja su lío con la señora Tortuga. Entonces, la bruja asintió y dijo:
-Sé exactamente qué voy a hacer contigo.
El señor Tortuga acabó siendo sopa de tortuga, devorado gustosamente por la señora bruja, que se lamía aún los labios mientras echaba la siesta.
¿Moraleja? Nunca te fíes de un conejo que habla.
miércoles, 29 de mayo de 2013
miércoles, 22 de mayo de 2013
Presente
Un nuevo atardecer se presenta ante mi.
No puedo cambiar el pasado mientras el presente se sucede y el futuro se decide.
Pasado por el cual muchos inviernos sucedieron para dar lugar a una primavera dorada.
La primavera dio lugar al verano y con el verano, el otoño.
Un duro otoño por el cual, como en la metáfora de la Fontaine, la cigarra nunca está preparada.
La cigarra canta, baila, disfruta del hoy sin pensar en el mañana.
Mañana en el que la hormiga sí pensó.
La hormiga mantendrá la cigarra en el otoño e invierno venidero.
El invierno se acerca y todo por lo que luchamos se muere.
Mueren las flores, la yerba, el ganado...
Muere el Sol con este atardecer.
Dime tú que tan sabio eres, ¿habrá un mañana para la hormiga mientras exista la cigarra?
¿Volverá el Sol como cada mañana?
¿Habrá un mañana?
Dime tú que todo lo sabes... pues yo soy ignorante e inepto.
Ignorante e inepto porque es lo que aprendí de ti.
Y tú, eres quien todo sabe...
No puedo cambiar el pasado mientras el presente se sucede y el futuro se decide.
Pasado por el cual muchos inviernos sucedieron para dar lugar a una primavera dorada.
La primavera dio lugar al verano y con el verano, el otoño.
Un duro otoño por el cual, como en la metáfora de la Fontaine, la cigarra nunca está preparada.
La cigarra canta, baila, disfruta del hoy sin pensar en el mañana.
Mañana en el que la hormiga sí pensó.
La hormiga mantendrá la cigarra en el otoño e invierno venidero.
El invierno se acerca y todo por lo que luchamos se muere.
Mueren las flores, la yerba, el ganado...
Muere el Sol con este atardecer.
Dime tú que tan sabio eres, ¿habrá un mañana para la hormiga mientras exista la cigarra?
¿Volverá el Sol como cada mañana?
¿Habrá un mañana?
Dime tú que todo lo sabes... pues yo soy ignorante e inepto.
Ignorante e inepto porque es lo que aprendí de ti.
Y tú, eres quien todo sabe...
miércoles, 24 de abril de 2013
Un microcuento fulminante
Sarah tenía diez años cuando aquel día discutió con sus padres porque no le dejaban ir al teatro al día siguiente para ver a la Señora Tucht, una obra dramática sobre temas que Sarah no iba a entender. A la noche, cuando sus padres se hubieron acostado tras intentar desesperadamente buscar una solución a su problema, Sarah atisbó un brillo descendente en el cielo.
Fascinada, salió a la terraza con sigilo y contempló, absorta, que ese pedacito de estrella caía hacia ella. Era para ella. Pensó en pedir un deseo, pero en su lugar, extendió las manos hacia ese trocito de una punta de estrella.
Sus manos se cerraron sobre el trozo amarillento. Y a los pocos segundos, todo lo que quedaba de ella eran sus zapatillas y un poco de ceniza. Las estrellas no siempre son buenas cogerlas con las manos desnudas, aprendió Sarah, fulminada y diseminada en el viento.
Fascinada, salió a la terraza con sigilo y contempló, absorta, que ese pedacito de estrella caía hacia ella. Era para ella. Pensó en pedir un deseo, pero en su lugar, extendió las manos hacia ese trocito de una punta de estrella.
Sus manos se cerraron sobre el trozo amarillento. Y a los pocos segundos, todo lo que quedaba de ella eran sus zapatillas y un poco de ceniza. Las estrellas no siempre son buenas cogerlas con las manos desnudas, aprendió Sarah, fulminada y diseminada en el viento.
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| Frau, baja ya de ellas |
miércoles, 17 de abril de 2013
Haikus
Los días pasan
el sol desaparece
nace la noche
La vida sigue
la persigue la muerte
amargo final
Llega la primavera
época de bonanza
canta el bosque
el sol desaparece
nace la noche
La vida sigue
la persigue la muerte
amargo final
Llega la primavera
época de bonanza
canta el bosque
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